Te preocupas por el cuidado de tu piel; velas porque tu
rostro luzca joven y radiante y paran ello utilizas una gran variedad de
productos que te ayudarán a lucir más bella. Todo eso está muy bien, pero,
¿sabías que tu piel presenta algunos signos que indican que algo no está
completamente bien con tu salud? A continuación te hablaremos de cuáles son
esas señales que debes tener en cuenta al momento de mirarte en el espejo.
Bien se trate de manchas en la cara, ojos amarillos o uñas
secas y quebradizas, no debes pasar por alto estas situaciones ya que no son
normales. Tu piel no solamente protege tu organismo de los agentes externos,
también puede actuar como medio de advertencia cuando algo no anda bien.
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Kamil Antosiewicz Monika Powalisz
Piel amarilla
A menos que seas un vampiro o parte del elenco de los
Simpson, tu piel no tendría porque lucir esta tonalidad, a no ser que presentes
un cuadro de hipotiroidismo, bulimia o anorexia nerviosa. Esta coloración se
hace especialmente evidente en palmas, plantas y axilas.
Exceso de vellos
Seguramente te resulte molesto tener que lidiar con esos
molestos pelitos que crecen en ciertas partes de tu cuerpo, no obstante debes
prestar especial atención si estos se originan en tu barbilla. Tanto la
cantidad como el grosor de tu vello tendrán que ser analizados por un
dermatólogo o endocrinólogo para descartar alguna enfermedad de consideración.
Uñas secas y otras anomalías
Si tus uñas se parten y dañan fácilmente, antes de pensar en
visitar a tu manicurista consulta con tu doctor ya que puede tratarse de un
caso de deshidratación o incluso de desnutrición. Empieza a beber más líquido y
a aplicar más cremas hidratantes. También fíjate si tus uñas presentan otras
características como líneas o manchas oscuras por debajo ya que esto podría
indicar la presencia de un melanoma maligno. Si ves que cambian de color es
porque tal vez tengas problemas cardiacos (el cambio de color se da más que
todo en la lúnula, que es la parte blanca en la raíz de la uña. Revisa si
adquiere una tonalidad rojiza; si te das cuenta que su color es más bien
amarillento podríamos estar hablando de problemas en los bronquios).
Manchas en la piel y decoloración
Si estás en etapa de embarazo o estás atravesando algún
periodo hormonal, las manchas en tu piel son algo normal. El sol también
propicia la aparición de manchas, especialmente en personas con alergias o que
tengan una piel sensible. De la misma forma, la hiperpigmentación se da como
una reacción que involucra a los melanocitos y el fototipo de la piel, y que se
presenta más que todo en mujeres de piel morena. La decoloración puede ser
producida por cremas o por enfermedades, generalmente relacionadas con el
sistema nervioso, que atacan las células del pigmento.
Bolsas en los ojos
Conocidas como ojeras, son señal de cansancio, aunque
también puede tratarse de una condición hereditaria. A veces están relacionadas
con enfermedades como el eccema o la conjuntivitis, en las que se produce
comezón alrededor de los ojos. Son más comunes en personas de piel blanca.
Generalmente las ojeras presentan un color azulado, más oscuro que el resto de
la piel. No revisten un problema grave, más allá de que pueden alterar la
estética de tu rostro. El sitio http://ahguapas.infonews.com/ te da algunas
recomendaciones para tratar con este problema.
Ojos amarillos
A menos que seas Lestat o Edward Cullen, esta no es una
condición normal. Los ojos amarillos están relacionados con el Síndrome de
Gilbert, una enfermedad hereditaria que hace que se incremente el color
amarillento en la zona blanca de los ojos. Generalmente este síndrome no
presenta síntomas; la coloración amarilla se da cuando se hace un esfuerzo
excesivo, por estrés, infecciones o insomnio. Al ser un trastorno benigno no
necesita de tratamiento; no reviste gravedad ni interviene en la expectativa de
vida del paciente.

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