sábado, 7 de noviembre de 2015

Cuando tu piel te advierte de alguna posible enfermedad



Te preocupas por el cuidado de tu piel; velas porque tu rostro luzca joven y radiante y paran ello utilizas una gran variedad de productos que te ayudarán a lucir más bella. Todo eso está muy bien, pero, ¿sabías que tu piel presenta algunos signos que indican que algo no está completamente bien con tu salud? A continuación te hablaremos de cuáles son esas señales que debes tener en cuenta al momento de mirarte en el espejo. 

Bien se trate de manchas en la cara, ojos amarillos o uñas secas y quebradizas, no debes pasar por alto estas situaciones ya que no son normales. Tu piel no solamente protege tu organismo de los agentes externos, también puede actuar como medio de advertencia cuando algo no anda bien.







Piel amarilla

A menos que seas un vampiro o parte del elenco de los Simpson, tu piel no tendría porque lucir esta tonalidad, a no ser que presentes un cuadro de hipotiroidismo, bulimia o anorexia nerviosa. Esta coloración se hace especialmente evidente en palmas, plantas y axilas.


Exceso de vellos

Seguramente te resulte molesto tener que lidiar con esos molestos pelitos que crecen en ciertas partes de tu cuerpo, no obstante debes prestar especial atención si estos se originan en tu barbilla. Tanto la cantidad como el grosor de tu vello tendrán que ser analizados por un dermatólogo o endocrinólogo para descartar alguna enfermedad de consideración.



Uñas secas y otras anomalías

Si tus uñas se parten y dañan fácilmente, antes de pensar en visitar a tu manicurista consulta con tu doctor ya que puede tratarse de un caso de deshidratación o incluso de desnutrición. Empieza a beber más líquido y a aplicar más cremas hidratantes. También fíjate si tus uñas presentan otras características como líneas o manchas oscuras por debajo ya que esto podría indicar la presencia de un melanoma maligno. Si ves que cambian de color es porque tal vez tengas problemas cardiacos (el cambio de color se da más que todo en la lúnula, que es la parte blanca en la raíz de la uña. Revisa si adquiere una tonalidad rojiza; si te das cuenta que su color es más bien amarillento podríamos estar hablando de problemas en los bronquios). 


Manchas en la piel y decoloración

Si estás en etapa de embarazo o estás atravesando algún periodo hormonal, las manchas en tu piel son algo normal. El sol también propicia la aparición de manchas, especialmente en personas con alergias o que tengan una piel sensible. De la misma forma, la hiperpigmentación se da como una reacción que involucra a los melanocitos y el fototipo de la piel, y que se presenta más que todo en mujeres de piel morena. La decoloración puede ser producida por cremas o por enfermedades, generalmente relacionadas con el sistema nervioso, que atacan las células del pigmento.


Bolsas en los ojos

Conocidas como ojeras, son señal de cansancio, aunque también puede tratarse de una condición hereditaria. A veces están relacionadas con enfermedades como el eccema o la conjuntivitis, en las que se produce comezón alrededor de los ojos. Son más comunes en personas de piel blanca. Generalmente las ojeras presentan un color azulado, más oscuro que el resto de la piel. No revisten un problema grave, más allá de que pueden alterar la estética de tu rostro. El sitio http://ahguapas.infonews.com/ te da algunas recomendaciones para tratar con este problema.



Ojos amarillos

A menos que seas Lestat o Edward Cullen, esta no es una condición normal. Los ojos amarillos están relacionados con el Síndrome de Gilbert, una enfermedad hereditaria que hace que se incremente el color amarillento en la zona blanca de los ojos. Generalmente este síndrome no presenta síntomas; la coloración amarilla se da cuando se hace un esfuerzo excesivo, por estrés, infecciones o insomnio. Al ser un trastorno benigno no necesita de tratamiento; no reviste gravedad ni interviene en la expectativa de vida del paciente.

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