A todos nos gusta vernos bien, lucir atractivos o al menos
medianamente presentables para poder interactuar en sociedad, todo para encajar
en determinados cánones que algunos gurús se inventaron en algún laboratorio en
Paris, Londres o Barcelona. Pero, ¿qué pasa cuando la moda puede afectar
nuestra salud gravemente, a punto de exponernos a enfermedades tan difíciles y
dramáticas como el cáncer? Como consumidores solemos fijarnos en las características
principales del producto, lo que dice la etiqueta, más no leemos la “letra
chiquita”, y mucho menos, investigamos acerca de las propiedades de cada
ingrediente de la loción que nos aplicamos, o del desodorante que nos echamos,
o del labial con que coloreamos nuestros labios. Deberíamos, y en este post les
vamos a decir porqué.
Image by AuroraCuaCua
Los medios de comunicación son el campo de batalla donde se
baten las diferentes marcas. La promesa de lucir bellos y hermosos atrae, como
la miel a las abejas, a miles de consumidores que caen como moscas en la red
tendida por los publicistas sin saber que aquellos productos que llevan con
tanta ilusión a sus casas contienen ingredientes potencialmente dañinos para el
organismo. En total, estamos expuestos a unos 126 químicos, muchos de los
cuales no han sido probados por completo. De acuerdo con la Agencia para la
Protección de la Salud de España, cada mes salen al mercado más de 600
sustancias químicas que se añaden a las que ya están en los mostradores de las
tiendas, lo que suma más ingredientes a este molotov químico que puede explotar
en la cara en cualquier momento.
Los productos cosméticos son los que presentan una amenaza
potencial más latente ya que, al momento de aplicarlos, estos no se quedan en
la capa más superficial de la piel sino que son absorbidos por esta y llegan
hasta el torrente sanguíneo, abriendo así las puertas a todo tipo de dolencias
y enfermedades. El sitio http://www.joventaoista.org/cosmeticos-asesinos// afirma que los productos
cosméticos tan comunes en las mujeres como el lápiz labial contienen elevados
niveles de plomo que podrían afectar el sistema nervioso; las altas
concentraciones de este metal hacen que las personas presenten problemas de
aprendizaje, de habla, así como problemas de conducta, volviéndose
especialmente agresivos. Las marcas que menciona este sitio web como las que
más contenido de plomo encierran son Maybelline y L´Oreal.
Es verdad que en muchos países existen leyes que regulan el
contenido de ciertas sustancias presentes en productos de uso cotidiano, no
obstante, al ver la lista de ingredientes cualquier entendido se puede dar
cuenta que las normas establecidas solo son de dientes para afuera. La amenaza
es tan real que muchos expertos no dudan en calificar estos productos como
“venenos tóxicos legales”. Te preguntarás: “y bueno, yo me aplico desodorante
todos los días, o me maquillo a diario para ir al trabajo y me siento normal;
tal vez sea cierto, de todas formas tienes que estar pendiente de ciertos
síntomas que comúnmente relacionamos con el cansancio, el estrés o la fatiga
(sudores nocturnos, insomnio, nauseas, pérdida de memoria y de concentración),
aunque también hay sintomatologías que sugieren la presencia de una enfermedad
que requiere pronta atención, síntomas como demora en el inicio de la pubertad,
desequilibrios hormonales, erupciones cutáneas, inflamación de las glándulas,
problemas digestivos, diarrea, dolor en las articulaciones y dolor muscular,
palpitaciones fuertes y problemas respiratorios, entre otras afecciones.
Ojo con los productos cosméticos
Ya mencionamos los elevados niveles de plomo que contienen
algunos labiales. La gente se siente tranquila porque las etiquetas dicen que
las cantidades de los químicos presentes vienen en dosis seguras, pero lo
cierto es que no existe ningún estudio que garantice que la suma de todas
aquellas “dosis seguras” no afecte de alguna forma el organismo. Una forma de
cuidarte es desechando tus productos cosméticos cuando estos hayan cumplido su
ciclo de vida.
Las grandes industrias emplean ingredientes tóxicos para
darle textura, color y olor a sus distintos productos; producir los elementos
con que te maquillas a diario en un laboratorio sale más barato que empleando
procedimientos ecológicos, además la primera alternativa representa mayores
ganancias pecuniarias para los desarrolladores de productos (por la cuestión de
patentes y otras argucias legales).
Es importante que sepas que muchos fabricantes utilizan
componentes que al combinarse en un producto determinado producen sustancias
cancerígenas. Es conocido el caso de Johnson & Johnson; hace cuatro años
esta reconocida firma prometió retirar del mercado productos para bebés que
tuvieran entre sus ingredientes Quaternium 15, el cual es considerado
oficialmente como una sustancia cancerígena.
Revisa los ingredientes
Tal vez resulte una tarea tediosa, en especial si tenemos en
cuenta que muchos de los nombres de los componentes son bastante enredados e
impronunciables, sin embargo es menester que cuando compres tus productos
cosméticos o de aseo personal revises la lista de ingredientes para que sepas
que es lo que estás llevando a casa. A continuación te presentamos algunos de
los productos químicos más peligrosos para que cotejes sus nombres con los que
aparecen en la lista de ingredientes:
- Monóxido de Carbono: es aquel que aparece cuando hay un escape de gas; este gas es el responsable de unas una 35,000 y 50,000 muertes al año.
- HC (HC Orange 3), Acid (Acid red 73) o Pigment (Pigment Green 7): se usan para darle color a las cremas, a los geles, maquillajes y tintes. De acuerdo con experimentos realizados con animales, estas sustancias son altamente cancerígenas, llegando incluso a afectar las moléculas de ADN.
- Formaldehído: presente en antitranspirantes, enjuague bucal, pasta de dientes y ceras de piso, puede provocar alergias, cáncer y deficiencias en el sistema inmunológico.
- Fenoles: sustancia presente en medicamentos para combatir el acné y en enjuagues bocales. También es un contaminante que puede ser absorbido por los dos pulmones y la piel; puede provocar quemaduras cáusticas, afectar los riñones y causar daño al hígado.
- Aceites minerales: Las firmas cosméticas emplean estas sustancias derivadas del petróleo como agentes antibacterianos y también para mejorar la textura de las cremas. Comúnmente en las etiquetas este ingrediente se nombra en sus distintas derivaciones latinas que pueden ser, paraffinum, paraffinum liquidum y petroleum, entre otras.

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