sábado, 7 de noviembre de 2015

Sustancias químicas en nuestros productos de uso cotidiano



A todos nos gusta vernos bien, lucir atractivos o al menos medianamente presentables para poder interactuar en sociedad, todo para encajar en determinados cánones que algunos gurús se inventaron en algún laboratorio en Paris, Londres o Barcelona. Pero, ¿qué pasa cuando la moda puede afectar nuestra salud gravemente, a punto de exponernos a enfermedades tan difíciles y dramáticas como el cáncer? Como consumidores solemos fijarnos en las características principales del producto, lo que dice la etiqueta, más no leemos la “letra chiquita”, y mucho menos, investigamos acerca de las propiedades de cada ingrediente de la loción que nos aplicamos, o del desodorante que nos echamos, o del labial con que coloreamos nuestros labios. Deberíamos, y en este post les vamos a decir porqué. 

 Image by AuroraCuaCua


Los medios de comunicación son el campo de batalla donde se baten las diferentes marcas. La promesa de lucir bellos y hermosos atrae, como la miel a las abejas, a miles de consumidores que caen como moscas en la red tendida por los publicistas sin saber que aquellos productos que llevan con tanta ilusión a sus casas contienen ingredientes potencialmente dañinos para el organismo. En total, estamos expuestos a unos 126 químicos, muchos de los cuales no han sido probados por completo. De acuerdo con la Agencia para la Protección de la Salud de España, cada mes salen al mercado más de 600 sustancias químicas que se añaden a las que ya están en los mostradores de las tiendas, lo que suma más ingredientes a este molotov químico que puede explotar en la cara en cualquier momento.

Los productos cosméticos son los que presentan una amenaza potencial más latente ya que, al momento de aplicarlos, estos no se quedan en la capa más superficial de la piel sino que son absorbidos por esta y llegan hasta el torrente sanguíneo, abriendo así las puertas a todo tipo de dolencias y enfermedades. El sitio http://www.joventaoista.org/cosmeticos-asesinos// afirma que los productos cosméticos tan comunes en las mujeres como el lápiz labial contienen elevados niveles de plomo que podrían afectar el sistema nervioso; las altas concentraciones de este metal hacen que las personas presenten problemas de aprendizaje, de habla, así como problemas de conducta, volviéndose especialmente agresivos. Las marcas que menciona este sitio web como las que más contenido de plomo encierran son Maybelline y L´Oreal.

Es verdad que en muchos países existen leyes que regulan el contenido de ciertas sustancias presentes en productos de uso cotidiano, no obstante, al ver la lista de ingredientes cualquier entendido se puede dar cuenta que las normas establecidas solo son de dientes para afuera. La amenaza es tan real que muchos expertos no dudan en calificar estos productos como “venenos tóxicos legales”. Te preguntarás: “y bueno, yo me aplico desodorante todos los días, o me maquillo a diario para ir al trabajo y me siento normal; tal vez sea cierto, de todas formas tienes que estar pendiente de ciertos síntomas que comúnmente relacionamos con el cansancio, el estrés o la fatiga (sudores nocturnos, insomnio, nauseas, pérdida de memoria y de concentración), aunque también hay sintomatologías que sugieren la presencia de una enfermedad que requiere pronta atención, síntomas como demora en el inicio de la pubertad, desequilibrios hormonales, erupciones cutáneas, inflamación de las glándulas, problemas digestivos, diarrea, dolor en las articulaciones y dolor muscular, palpitaciones fuertes y problemas respiratorios, entre otras afecciones.


Ojo con los productos cosméticos

Ya mencionamos los elevados niveles de plomo que contienen algunos labiales. La gente se siente tranquila porque las etiquetas dicen que las cantidades de los químicos presentes vienen en dosis seguras, pero lo cierto es que no existe ningún estudio que garantice que la suma de todas aquellas “dosis seguras” no afecte de alguna forma el organismo. Una forma de cuidarte es desechando tus productos cosméticos cuando estos hayan cumplido su ciclo de vida.

Las grandes industrias emplean ingredientes tóxicos para darle textura, color y olor a sus distintos productos; producir los elementos con que te maquillas a diario en un laboratorio sale más barato que empleando procedimientos ecológicos, además la primera alternativa representa mayores ganancias pecuniarias para los desarrolladores de productos (por la cuestión de patentes y otras argucias legales).

Es importante que sepas que muchos fabricantes utilizan componentes que al combinarse en un producto determinado producen sustancias cancerígenas. Es conocido el caso de Johnson & Johnson; hace cuatro años esta reconocida firma prometió retirar del mercado productos para bebés que tuvieran entre sus ingredientes Quaternium 15, el cual es considerado oficialmente como una sustancia cancerígena.


Revisa los ingredientes

Tal vez resulte una tarea tediosa, en especial si tenemos en cuenta que muchos de los nombres de los componentes son bastante enredados e impronunciables, sin embargo es menester que cuando compres tus productos cosméticos o de aseo personal revises la lista de ingredientes para que sepas que es lo que estás llevando a casa. A continuación te presentamos algunos de los productos químicos más peligrosos para que cotejes sus nombres con los que aparecen en la lista de ingredientes:


  • Monóxido de Carbono: es aquel que aparece cuando hay un escape de gas; este gas es el responsable de unas una 35,000 y 50,000 muertes al año.



  • HC (HC Orange 3), Acid (Acid red 73) o Pigment (Pigment Green 7): se usan para darle color a las cremas, a los geles, maquillajes y tintes. De acuerdo con experimentos realizados con animales, estas sustancias son altamente cancerígenas, llegando incluso a afectar las moléculas de ADN.



  • Formaldehído: presente en antitranspirantes, enjuague bucal, pasta de dientes y ceras de piso, puede provocar alergias, cáncer y deficiencias en el sistema inmunológico.



  • Fenoles: sustancia presente en medicamentos para combatir el acné y en enjuagues bocales. También es un contaminante que puede ser absorbido por los dos pulmones y la piel; puede provocar quemaduras cáusticas, afectar los riñones y causar daño al hígado.



  • Aceites minerales: Las firmas cosméticas emplean estas sustancias derivadas del petróleo como agentes antibacterianos y también para mejorar la textura de las cremas. Comúnmente en las etiquetas este ingrediente se nombra en sus distintas derivaciones latinas que pueden ser, paraffinum, paraffinum liquidum y petroleum, entre otras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario